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El precio de representar a Cristo

April 28, 2017

Lectura: Juan 15:17-27

17. Esto os mando: Que os améis unos a otros.
18. Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros.
19. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.
20. Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.
21. Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.
22. Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado.
23. El que me aborrece a mí, también a mi Padre aborrece.
24. Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre.
25. Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Sin causa me aborrecieron.
26. Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.
27. Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.
Los cristianos somos llamados a representar a nuestro Señor y Salvador Jesucristo.  El dijo que el Espíritu Santo daría testimonio acerca de Él y que nosotros también daríamos testimonio de Él.  Pero advirtió que seríamos aborrecidos por causa de Su nombre.
El apóstol Pablo escribió: “Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos… Y todo estó proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación;… Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.” – 2 Co.5:14-15, 18, 20.
Pero en el siguiente capítulo escribió lo siguiente: “antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias; en azotes, en cárceles, en tumultos, en trabajos, en desvelos en ayunos;… por honra y por deshonra, por mala fama y por buena fama; como engañadores, pero veraces; como desconocidos, pero bien conocidos; como moribundos, mas he aquí vivimos; como castigados, mas no muertos; como entristecidos, mas siempre gozosos; como no teniendo nada, mas poseyéndolo todo.” – 2 Co.6:4-5, 8-10.
Algo es seguro, el mundo aborrece a Cristo, pero a la vez necesita a Cristo.  Ro.10:14 dice: “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?
Somos llamados a representar a Cristo como embajadores y a llevar Su mensaje de salvación por todo el mundo a toda criatura.  ¡Probablemente seremos expuestos a críticas, burlas y rechazos por hablar de nuestro Salvador, pero algunos creerán y serán salvos!  Dios dice: “¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!”
Recordemos que a quién el mundo aborrece es a Cristo.  El mundo no es amigo del verdadero cristianismo.  No tratemos de ser amigos del mundo.  Recordemos a quién debemos nuestra salvación y vida.  Seamos buenos embajadores de nuestro Señor, y no tengamos temor de sufrir algún vituperio por Su causa.
He.13:13-14, “Salgamos, pues, a él, fuera del campamento, llevando su vituperio; porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos la por venir.”

Permaneced en Él

April 28, 2017

Lectura: Juan 15:1-16

1. Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.
2. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.
3. Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.
4. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
5. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.
6. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.
7. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
8. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.
9. Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.
10. Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.
11. Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.
12. Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado.
13. Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.
14. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
15. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.
16. No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.
Jesús se describe a sí mismo como La Vid y a nosotros sus discípulos como los pámpanos o las ramas.  Él es la fuente de nuestra vida.  Todo lo que recibimos proviene de Él. Ro.11:36 dice: “Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas.  A él sea la gloria por los siglos. Amén.” 
Col.1:17 dice: “Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten.”
También en este maravilloso pasaje, el Señor Jesús describe al Padre como el Labrador.
Una de las cosas que hace un labrador es podar las ramas de sus plantas y árboles para que lleven más fruto.
A veces Dios necesita “podarnos” para que podamos llevar fruto para Él.  Esto quiere decir que probablemente Dios tenga que cortar algunas cosas en nuestra vida que están estorbando o impidiendo que llevemos fruto como cristianos.  Ahora, la planta nunca disfruta o le gusta cuando la podan.  No se siente bien cuando Dios tiene que quitarnos cosas a las cuales nos hemos acostumbrado o nos dan cierta “seguridad”, pero recordemos que Él es el Labrador y nosotros las ramas.  Por lo tanto, Él tiene la autoridad y capacidad de hacer lo que crea mejor para ayudarnos a seguir creciendo espiritualmente y llevando fruto como hijos suyos.  Al final de todo, las ramas podadas son las que llevan más fruto.  Cristianos que confían en Dios y se someten a Su voluntad, dejándose ser podados por las manos del Labrador, son los que llevan fruto en abundancia y con perseverancia en sus vidas cristianas.
La clave para crecer continuamente y llevar fruto es aprender a “permanecer en Él”.  Jesús dijo que separados de él, nada podíamos hacer.  A veces estamos tan ocupados haciendo aquellas cosas que nos agradan o consideramos importantes, que perdemos la perspectiva de permanecer conectados al Señor en nuestro diario vivir.  No cometa el error de pasar por alto la importancia de su caminar personal con Cristo, de permanecer conectado a Él a través de Su Palabra y la oración.  Hágalo algo parte de su rutina diaria y siempre verá crecimiento espiritual y fruto que permanezca en su vida como cristiano.
Haga costumbre de pedirle al Señor que le revele aquello que sea un estorbo e impedimento para llevar fruto en su vida.
El rey David oraba lo siguiente: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.”
Jesús dijo: “En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.” – Jn.15:8

Mujer “fuerte” vs. Mujer “fortalecida”

April 27, 2017

El mundo habla mucho acerca de empoderar a la mujer, de la mujer independiente, fuerte de voluntad y capaz de salir adelante sin la ayuda de un hombre. Promueve la fuerza de voluntad y elogia la hermosura física en la mujer.

La mujer cristiana se fortalece en el Señor y en el poder de su fuerza; Reconoce que es débil en sí misma y por lo tanto depende de la gracia de Dios en su debilidad.

Una es fuerte en sí misma, la otra es fortalecida espiritualmente. Las llamaremos la mujer “fuerte” vs. la mujer “fortalecida”

La mujer fuerte no le teme a nada, ni a nadie, La mujer fortalecida teme a Dios y cobra valor en Sus promesas

La mujer fuerte hace ejercicio corporal para mantener su físico en forma, La mujer fortalecida se ejercita para la piedad para mantener su espíritu en forma

La mujer fuerte a nadie permite que se aproveche de ella, La mujer fortalecida siempre da lo mejor de sí misma a otros

La mujer fuerte comete pocos errores y los evita en el futuro, La mujer fortalecida sabe que “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien”

La mujer fuerte camina confiada con pasos seguros y firmes, La mujer fortalecida encomienda sus pasos al Señor y confía en que Él la levantará cuando caiga

La mujer fuerte muestra en su rostro una expresión de insolencia y confía en sí misma, La mujer fortalecida muestra una expresión de humildad y confía en su Dios

La mujer fuerte tiene fe en que tendrá fuerzas suficientes para la jornada, La mujer fortalecida tiene fe en que Dios usará la jornada para hacerla cada día más fuerte

La mujer fuerte quiere a un compañero fuerte para incrementar su fuerza, La mujer fortalecida procura ser la ayuda idónea del compañero que Dios le dé (o le ha dado)

La mujer fuerte enseña a sus hijos a buscar el éxito en la vida, La mujer fortalecida enseña a sus hijos a buscar la perfecta y agradable voluntad de Dios

El Espíritu Santo

April 27, 2017

Lectura: Juan 14:15-31

15. Si me amáis, guardad mis mandamientos.
16. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:
17. el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.
18. No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.
19. Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis.
20. En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros.
21. El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.
22. Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo?
23. Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.
24. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.
25. Os he dicho estas cosas estando con vosotros.
26. Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
27. La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
28. Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a vosotros. Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo.
29. Y ahora os lo he dicho antes que suceda, para que cuando suceda, creáis.
30. No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí.
31. Mas para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. Levantaos, vamos de aquí.
Antes de ser arrestado y crucificado, el Señor animó a sus discípulos diciéndoles que una vez que Él se fuera, el Padre les enviaría a otro Consolador para ayudarles – Al Espíritu Santo.  Hay tanta confusión hoy en día con respecto al Espíritu Santo.  ¿Quizás usted conoce a alguien que ha hecho un comentario acerca del Espíritu Santo de una forma que “suena raro”?  Jesús dijo que el mundo no lo puede recibir, porque ni le ven, ni lo conocen.  Para aquellos que no han recibido a Cristo como Salvador personal, el Espíritu Santo es algo (o más bien dicho “Alguien”) que no pueden comprender.  Pero para aquellos que tenemos a Cristo en el corazón, también sabemos lo que es anhelar y sentir Su presencia en nuestras vidas.
Jesús también dijo que cuando el Espíritu Santo viniera, nos guiaría a toda verdad y nos enseñaría todas las cosas que Él dijo.  Uno de los propósitos principales del Espíritu Santo es dar a conocer a Jesús y Su voluntad para nuestras vidas.
¿Cuándo fue la ultima vez que sintió la presencia del Espíritu Santo en su vida y percibió su voz hablando a su corazón?  Él siempre está queriendo guiarlo a la verdad y a hacer la voluntad de Dios.  El Espíritu Santo nos habla a través de la Palabra de Dios, ya que Él es el Autor de ella.  ¿Ha leído su Biblia el día de hoy? Cuando asiste a los servicios y viene a escuchar predicación y enseñanza, ¿le pide al Espíritu Santo que hable a su corazón? ¡Para eso fue enviado a morar en nosotros!
Si hay algo que puede “apagar” al Espíritu de tal manera que no le hable ni pueda obrar en su vida, es pecados no confesados.  Si hay algo en su vida que no le agrada a Dios, tome tiempo para confesárselo hoy. (1 Juan 1:9)
“Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.  Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia… No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,” – Ef.4:30-31; 5:18

¡Jesús, el Único Camino!

April 27, 2017

Lectura: Juan 14:1-14

1. No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.
2. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
3. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
4. Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.
5. Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?
6. Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
7. Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.
8. Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.
9. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?
10. ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.
11. Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.
12. De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.
13. Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
14. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.
Jesús aquí nos dice claramente que él es el único camino al cielo, que si le conocemos a él, también conocemos al Padre, y que solo Él es suficiente.  Una de las cosas que diferencía al cristianismo de cualquier otra religión en el mundo, es su declaración absoluta, y bíblica que hay una sola manera para tener vida eterna… una sola Puerta y un solo Camino, y ese es el Señor Jesucristo.
Algunos dirán que eso es “exclusivismo”, pero los que conocemos la Biblia sabemos que no hay nadie más “inclusivo” que nuestro Señor Jesucristo.  El dijo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.” – Mt.11:28
En Juan 6:37 Jesús dijo: “…y al que a mí viene, no le echo fuera.”
¿Conoce usted a alguien que piensa que “todas las religiones o toda fe” lleva a la vida eterna? ¡ESA ES UNA MENTIRA DEL DIABLO! ¿Que es lo que usted cree acerca de la vida eterna? ¿Conoce a Jesús como su Salvador personal? ¿Ha puesto su fe únicamente en Él y confesado su fe en Cristo públicamente? NO HAY OTRO CAMINO AL CIELO.
“Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.” – Hechos 4:12
Hermano(a) en Cristo, ¡Que bueno es vivir seguros de ir al cielo! ¡De gracias a Dios por su salvación cada día… ES POR LA PURA GRACIA DE DIOS!

Wandering Members

April 25, 2017

(I found this old article in a baptist publication I used to receive by mail many years ago dated December 1994.  Except for one or two things mentioned, I found myself agreeing with most of it, and I believe it is a subject that it is so relevant and very much needed in our Independent Baptist movement today.  I will post it first in English, then translate and post it in Spanish for those who follow me.  I will also add my own comments and opinion at the end).

Article:

There is no relationship one earth as great as the relationship between the members in a local church.  It is not like membership in a club or social organization.  The local church is a spiritual organism, and the Lord adds believers to the church of His choice.  “And the Lord added to the church such as should be saved” (Acts 2:47b).

Church membership is a spiritual relationship which should not be terminated or changed except through the definite leading of the Holy Spirit.  I believe the Lord will lead His people out of a church that departs doctrinally or from biblical convictions or separation.

I also believe He will lead good people out of a church that departs from its divine mission of evangelism.  However, most people who transfer to other independent Baptist churches in the same geographic area do so for unscriptural reasons.  Many leave because they are out of harmony with the church’s position or its leadership, and gradually drift to a more liberal one.

A major catalyst for changing convictions is the presence of teenagers in the home.  It is easier to surrender to teenage worldlings than it is to change.  Rather than admit failure, parents often adjust their convictions and adapt to a new situation.  Some leave churches because of conflict with leadership or others in the church.  They leave rather than deal with the problem scripturally.

These people usually discover that they meet with the same problem in their next church.  Some will leave their church to seek membership in another because they have been or will be disciplined by the church.

Independent Baptist churches tend to be aggressive and constantly emphasize faithfulness and service.  These kinds of pressures will unveil those whose hearts are not truly yielded.  They will run away to retire from teaching, visiting, working with the bus ministry, singing in the choir, etc.  They want a church relationship and fellowship, but otherwise “want to get lost in the crowd”.

They like the glory, but not the expectations.  Numerous times I have heard Christians say: “I don’t intend to become as involved as I have been.”  During visitation we have met many independent Baptists from  other areas, but many of them have dropped out of church altogether.

Some go looking for the church with the most to offer.  They see the flashy advertisements and hear about the great things taking place at “the world’s most wonderful church”.

They may owe their conversion to the soul-winning efforts of their former church, but the urge to join the perfect church pulls them away.  They look for the church with the best facilities, the best preaching, the best music, and the best programs.  The Lord does not lead people to change churches for such reasons.  If so, logic would indicate that churches with less to offer ought to close so that its members could join the “perfect church”.

It is to be expected that folks who move to other areas will join other churches.  This assumes, however, that the Lord has led in the move out of the area as well as in the change of churches.  Regardless of the reason for the change of churches, it usually grieves the pastor and people when members leave.  Many times the pastor is the spiritual father of those who leave.  This causes heartbreak to the pastor.  I know that I have wept when a beloved member has left.  It can be a very heart rending occasion.

Many years ago, I adopted a personal policy concerning situations in which people from other independent Baptist churches indicated interest in joining my church.  I believe we must be guided by the principle of love and concern for the well-being of other churches of like precious faith.  “Love worketh no ill to his neighbor” (Rom.13:10a).

From time to time, I have read glowing reports about growing churches, and I have heard pastors speak about the Lord’s blessings on their church’s growth.  These churches are written about and set before us as models to emulate.  This is well and good, and I rejoice with them if the growth represents the fruits of a soul winning ministry.

However, if the growth has been at the expense of a sister church, there is nothing of which to boast.  I am saddened when I learn of a struggling church losing its people to the “world’s most exciting church” down the street.  Sometimes these struggling churches are scoffingly called dying churches, when in fact they are victims.

I do not want the church I pastor to prosper at the expense of a brother pastor or another church of like faith and practice.  Nor do I want our church to reach and disciple people who will later be drawn away by another church in the area.  The desire and pressure to grow is so great that some pastors and churches have pursued their goal in a way that is insensitive to the damage done to other churches.

I have a very high view of the sanctity of the local church and am very careful not to hurt any of them.  I understand First Corinthians 3:17 to mean that God will judge any man who defiles the local church.  This applies to the church I pastor as well as the church down the street.

I do not encourage members of other independent Baptist churches to visit the church I pastor.  If we encounter members of other independent Baptist churches while on door-to-door visitation, we excuse ourselves and attempt to speak well of the church and pastor.  I refuse to be critical of other pastors and churches when talking to their members.

We have a Christian school as a ministry of our church in which a number of young people from other independent Baptist churches are enrolled.  We do not create situations to entice their families to join our church.  If conflicts arise in the schedules of the church and our school, we expect them to be loyal to their church.

When members of independent Baptist churches visit our regular services, we send their visitor’s card to their home church. We do not add them to our visitation file or put their name on the church mailing list.  If they visit again, we will call their pastor and inform him that his people were in our services.  This procedure shows respect for the pastor and church and provides us with needed information.  After conferring with the pastor and receiving his approval, we might or might not visit the home of the visitors.

If the home is visited, we will first seek to serve their former church by encouraging them to return and resolve their problem.  If it is not possible for them to return to their church, we challenge them to reconcile all differences prior to presenting themselves as candidates for membership in any other church.  I will not present anyone to our church who refuses to attempt scriptural resolution of problems with their former church.  It may not be possible to resolve their problems if their attempts are rebuffed by their church.  After they have honestly and earnestly tried, the responsibility is on the former church to respond.

I will not present anyone for membership in our church who has been officially disciplined by their church.  They must resolve the cause of the discipline in whatever way determined by the church.  It is not my responsibility to judge the fairness of the discipline.  If the church acts irresponsibly or inaccurately, I believe God will settle the issue.

The local church is God’s court for dealing with the spiritual problems of its people.  I must respect and accept the verdict of the church.  However, if the church has not exercised formal discipline, it has no basis for refusing to grant a letter of transfer.

If persons desiring membership in our church have an attitude of bitterness, unforgiveness, or criticism toward their church or pastor, I would counsel them to deal with it.  If they are unwilling to deal with any and all problems, they will be a problem in whatever church they join.  As a result, I would not present them for membership in our church.

If the individuals do everything they ought to do regarding former church relationships and have the right spiritual attitude, I will allow them to present themselves for membership.  I will, however, charge them to not be critical of their former church or its leadership when talking to any of our people.  I will also charge them to refrain from any attempts to discourage members of their former church.  They must put the past behind them.

Due to procedures we follow, our church has not become home to a number of interested people over the past years.  I have, however, found it much easier to sleep well at night.  Others may practice a different policy, and that is their choice.  I am comfortable with the path I have chosen.

End of article.

The first thing I thought of when I found and read this article was: “Wow, this is what I remember pastors used to believe and preach about when I first got saved, especially what they used to drill into us at Bible Institute!”

This coming summer my family and I, by God´s grace will have served the Lord here in Albuquerque 20 years.  Thank God for His faithfulness and mercies which are new every morning! What a privilege and honor it is to serve in the Ministry! We thank the Lord for the many souls that have been saved and families who He has given us the privilege to reach, disciple and train over time, especially those who have stuck with us all of these years!  Many of course, have moved to other cities, some to serve in ministries elsewhere.  Sadly, some have backslidden and others have gone astray from the Lord´s ways.

Over the years families have come and gone, some deciding to attend and later join other churches in town, a good number of them to English speaking churches of like faith and practice.  Sadly though, in such cases I´ve rarely gotten a phone call or letter from a pastor asking or inquiring about the reasons behind those families leaving our church to attend their churches, even to inform us that a member from our church was officially seeking membership in theirs.

Some of those families left after having been disciplined or because they wanted to avoid discipline.  Some where having serious marital problems, such as cases of infidelity. Others were harboring serious unconfessed sin and in one case even someone who had publicly renounced his faith in Christ and declared himself a Jehova´s Witness, within a couple of months was serving as a bus worker and eventually as a bus captain in another independent Baptist church a few miles away from us! I never received a letter or phone call.  He, along with many of those other families were welcomed into the membership of those other churches – no questions asked.   As I expected, several of those families eventually left those churches who received them with open arms also.

I know we are supposed to help people and are called to serve in the ministry, but not to “look the other way” just so we can have new families join our church.  Where’s our biblical principled stand or even our professional ethic?

What I see has happened over the years is that a lot of pastors (not all) have adopted an attitude of “not wanting to know” the story of Christians’ past memberships who are seeking to join their churches, all for the sake of growth, instead of doing it the old fashion way, the Bible way – door knocking and giving the gospel to unbelievers. As a general rule, I never get excited when a professing Christian, especially if a Baptist brother or sister visits our services.  I’ll give them a courtesy visit that week and ask where they’re from and what church they normally attend. If I don’t have it, I will try to get that church’s and pastor’s information to call him and make him aware his members visited our services.

The pastor who wrote the article above hit the nail in the head when he said: “If persons desiring membership in our church have an attitude of bitterness, unforgiveness, or criticism toward their church or pastor, I would counsel them to deal with it.  If they are unwilling to deal with any and all problems, they will be a problem in whatever church they join. As a result, I would not present them for membership in our church.”

Several years ago, during one of our midweek services, three whole families from another independent Baptist church in  town visited us.  I met with them after the service.  They told me their pastor had literally told them to “leave his church” and come join ours.  Of course I had to know more; I wanted the whole story, so the next morning I called that pastor.  I told him his members had visited our service the previous night and what they had said to me.  I suggested he visit them to work things out.  He refused to do it saying they were “rebels” who he didn’t want attending “his church” anymore and that in fact he had told them to come visit ours.  He didn’t want to give me any specific reasons.  I asked him if there was anything I should be concerned about with those folks to which he said no.  I asked him if it was ok with him if I let them keep coming to our church and try to help them.  He said “sure, go ahead”.  I later realized he was the one with the problem and bitterness in his heart.

After meeting with those families several times, I counseled them to go fix things with their pastor so as to not have any unresolved issues and harbor resentments (and I made sure they did it).  I also asked them not to criticize their former pastor or church to our members; furthermore, I told them I wanted to wait at least six months before presenting them for membership to give them time to get to know our church and for us to get to know them better.  They all agreed.  All of those folks have since joined our membership and have remained faithful in their attendance, in soul winning, and in their service in different ministries. They have been a great addition and a blessing to our congregation… And I have a clear conscience!

The article’s author concluded: “Due to procedures we follow, our church has not become home to a number of interested people over the past years.  I have, however, found it much easier to sleep well at night.  Others may practice a different policy, and that is their choice.  I am comfortable with the path I have chosen.”

The apostle Paul wrote: “Yea, so have I strived to preach the gospel, not where Christ
was named, lest I should build upon another man’s foundation:” – Rom.15:20

 

El dolor de la traición

April 25, 2017

Lectura: Juan 13:18-38

18. No hablo de todos vosotros; yo sé a quienes he elegido; mas para que se cumpla la Escritura: El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar.
19. Desde ahora os lo digo antes que suceda, para que cuando suceda, creáis que yo soy.
20. De cierto, de cierto os digo: El que recibe al que yo enviare, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.
21. Habiendo dicho Jesús esto, se conmovió en espíritu, y declaró y dijo: De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar.
22. Entonces los discípulos se miraban unos a otros, dudando de quién hablaba.
23. Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús.
24. A éste, pues, hizo señas Simón Pedro, para que preguntase quién era aquel de quien hablaba.
25. El entonces, recostado cerca del pecho de Jesús, le dijo: Señor, ¿quién es?
26. Respondió Jesús: A quien yo diere el pan mojado, aquél es. Y mojando el pan, lo dio a Judas Iscariote hijo de Simón.
27. Y después del bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: Lo que vas a hacer, hazlo más pronto.
28. Pero ninguno de los que estaban a la mesa entendió por qué le dijo esto.
29. Porque algunos pensaban, puesto que Judas tenía la bolsa, que Jesús le decía: Compra lo que necesitamos para la fiesta; o que diese algo a los pobres.
30. Cuando él, pues, hubo tomado el bocado, luego salió; y era ya de noche.
31. Entonces, cuando hubo salido, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del Hombre, y Dios es glorificado en él.
32. Si Dios es glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo, y en seguida le glorificará.
33. Hijitos, aún estaré con vosotros un poco. Me buscaréis; pero como dije a los judíos, así os digo ahora a vosotros: A donde yo voy, vosotros no podéis ir.
34. Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.
35. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
36. Le dijo Simón Pedro: Señor, ¿a dónde vas? Jesús le respondió: A donde yo voy, no me puedes seguir ahora; mas me seguirás después.
37. Le dijo Pedro: Señor, ¿por qué no te puedo seguir ahora? Mi vida pondré por ti.
38. Jesús le respondió: ¿Tu vida pondrás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces.
¡Este es un pasaje tan emocional! Jesús sabía que iba a ser traicionado por Judas, que iba a ser negado por Pedro y que todos sus discipulos menos uno lo iban a abandonar en su tiempo de mayor angustia y necesidad.
Nunca es cosa fácil ser traicionado.  Es algo muy duro, especialmente cuando es un amigo cercano o hasta un familiar quien se nos “voltea” y nos traiciona.  Sin embargo, Jesús es nuestro modelo de qué hacer y cómo debemos amar, a pesar de ser tracionados. En el versículo 1 de este mismo capítulo, la Biblia dice que Jesús, sabiendo que su hora había llegado, y sabiendo que iba a ser traicionado, negado y abandonado por sus discípulos — “… como había amado a los suyos…, los amó hasta el fin.”
¿Alguna vez ha sido traicionado por alguien cercano a usted? ¿Como lo hizo sentir? ¿Puede usted identificarse un poquito con el Señor y cómo se habrá sentido sabiendo que sus propios discípulos harían lo que le hicieron?
Pedro hizo una promesa que no podía cumplir – que daría su vida por Jesús.  ¿Alguna vez ha hecho usted una promesa al Señor que no cumplió? Si es así, de todas formas puede estar seguro(a) que a pesar de todo, el amor de Dios para usted es incondicional.  Si se ha alejado o distanciado del Señor debido a eso, vuelva al Señor – Su gracia es mayor que su pecado.  Él le recibirá (Lo hizo con Pedro).  ¡Él es el Dios de la segunda oportunidad!
1 Co.15:9-10, “Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios.  Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.”