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No temeré lo que me pueda hacer el hombre

February 23, 2017
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Salmos 27:1 – “Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?” – Salmos‬ ‭27:1‬ ‭

Hebreos 13:5-6, “Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre.”

En estos pasados días ha habido mucha discusión en los medios de comunicación acerca de cambios en las leyes de inmigración por parte de la nueva administración. Mucha gente en nuestra comunidad hispana, particularmente aquellos que son indocumentados han andado atemorizados de ser detenidos y deportados, pero mucho del temor ha sido causado por rumores desparramados en las redes sociales.

Como cristianos, debemos someternos a las autoridades y obedecer las leyes (Ro.13:1-5). En realidad, no se han cambiado o creado nuevas leyes de inmigración, simplemente han comenzado enforzar las leyes que han estado escritas por mucho tiempo.  Según lo que dijo el secretario de prensa del gabinete del presidente Donald Trump, la prioridad será detener, investigar y deportar a aquellos que anden violando cualquier tipo de leyes, ya sean grandes o pequeñas. También la Biblia nos dice que los que deben temer a los magistrados son aquellos que hacen el mal, no aquellos que hacen el bien. Bien dice el dicho: “el que nada debe, nada teme”

También, los cristianos debemos tener temor de Dios antes que temer a los hombres.  Quien ha prometido nunca dejarnos desamparados es Dios. Mientras vivamos haciendo la voluntad de Dios, obedeciendo los mandamientos de Dios y ocupándonos en nuestra salvación sirviendo a Dios, no hay nada que temer. Dios está por nosotros, y si Dios es por nosotros, ¿quién podrá hacernos daño?

“Mas os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después nada más pueden hacer. Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed.”‭‭ – S. Lucas‬ ‭12:4-5‬ ‭

La tarea más importante y urgente que tiene la iglesia es predicar el evangelio. Cuando nos ocupamos en obedecer a la Gran Comisión, tendremos la presencia y protección del Señor…

Mateo 28:18-20, “Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; Y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”

Mientras Ud como cristiano se mantenga ocupado como un instrumento útil a la obra del Señor, no tiene porque preocupado ni atemorizado de lo que vaya a suceder… Jesus estará a su lado protegiéndolo.

“Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Ésta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová.”
‭‭Isaías‬ ‭54:17

Dios está en control de todo hermanos. ¡Temamos a Dios y no a los hombres!

“Como los repartimientos de las aguas, Así está el corazón del rey en la mano de Jehová; A todo lo que quiere lo inclina.”
‭‭Proverbios‬ ‭21:1

Cuando cualquiera sintiere la plaga en su corazón

February 21, 2017
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Lectura: 1 Reyes 8:37-40

Esta fue la oración que el rey Salomón hizo a Jehová Dios el día que se dedicó el templo que habían costruido, y leemos en el capítulo 9 y versículo 3 que Dios le contestó: “…Yo he oído tu oración y tu ruego que has hecho en mi presencia.”   Por lo tanto, concluimos que Dios aprobó la petición y los deseos del rey.

Una de las peticiones del rey Salomón fue que Dios contestara toda súplica que hiciere “cualquier hombre, o todo tu pueblo Israel” extendiendo sus manos a esa casa (templo).  Salomón declaró: “tu oirás en los cielos, en el lugar de tu morada, y perdonarás, y actuarás, y darás a cada uno conforme a sus caminos,…”

Hasta esos días, el tabernáculo había sido, y a partir de ese día, el templo sería el lugar en donde estaba la presencia de Jehová, el lugar donde el pueblo de Israel ofrecía los sacrificios, quemaba incienso y hacía peticiones y súplicas a Dios.  Al contestar la oración de Salomón, Dios estaba comprometiéndose a escuchar todas las peticiones que Su pueblo le hiciera en ese lugar; y si alguien estuviera lejos de la Casa de Jehová, con solo extender sus manos en dirección hacia donde estaba el templo cuando orara, Dios oiría sus peticiones desde el cielo y contestaría según fuera Su soberana voluntad.

Hoy en día, el cristiano goza de la continua presencia de Dios en su vida pues al momento de recibir a Jesucristo en su corazón como Salvador personal, el Espíritu Santo de Dios comenzó a morar dentro de él / ella.  “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” – 1 Co.6:19 ¡El cuerpo de cada cristiano es ahora templo del Espíritu Santo de Dios!  Así que, no necesitamos ir a un lugar especial a buscar la presencia de Dios… ¡Lo traemos en nosotros 24 horas al día, 365 días al año!

También, ya no tenemos necesidad de sacerdotes humanos para que intercedan por nosotros ante Dios.  Jesucristo, nuestro Sumo Sacerdote ya nos abrió camino para acercarnos nosotros mismos hasta el Lugar Santísimo en el cielo, a la misma presencia de Dios para llevarle nuestras peticiones.  “Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe,…” – He.10:19-22a

“Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.  Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerce de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.  Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” – He.4:14-16

En otras palabras, no hay ningún impedimento para acercarnos a Dios y llevarle nuestras peticiones, necesidades, enfermedades y preocupaciones; excepto que simplemente no queramos hacerlo…

Fil.4:6-7 dice: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”. 

La razón que muchos no oran es porque están afanados con tantas cosas, que dejan lo más importante y necesario a un lado.

Salmos 37:4 dice: “Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón.”

Otra razón porqué otros no oran, es porque no tienen un corazón para Dios.  Prefieren deleitarse en los placeres temporales de este mundo que en cultivar una relación personal con Dios.

Y Santiago escribió cuál es el problema de tantos otros cristianos: “Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.” – Stg.4:2  ¡Por pura carnalidad y soberbia! Son autoficientes… Simple y sencillamente no quieren humillarse delante de Dios y pedir su ayuda.

Algo clave que dijo Salomón, que debemos tomar en cuenta los cristianos; y aunque ya no tenemos porqué ir a un templo y buscar a un sacerdote para acercarnos a Dios, debemos reconocer no obstante que Dios no cambia, El todavía puede mirar lo que hay en nuestro corazón, y le sigue interesando cómo anda nuestro corazón.  A Dios no lo podemos engañar.  El quiere contestar nuestras peticiones, pero El nos dará de acuerdo a la sinceridad de nuestro corazón.

1 Reyes 8:39 – “tú oirás en los cielos, en el lugar de tu morada, y perdonarás, y actuarás, y darás a cada uno conforme a sus caminos, cuyo corazón tú conoces (porque sólo tú conoces el corazón de todos los hijos de los hombres);”

Hay tantas necesidades que podemos tener en este mundo lleno de aflicción en el que vivimos.  En el versículo 37, se mencionan algunas de ellas: “hambre, pestilencia, tizoncillo, añublo, langosta o pulgón; si sus enemigos los sitiaren en la tierra en donde habiten; cualquier plaga o enfermedad que sea;”  Es bueno saber que no importa nuestra necesidad, “Dios es nuestro Amparo y Fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.” – Salmos 46:1

Pero lo que más debemos cuidar es nuestra vida espiritual; es mantener buena salud espiritual del corazón.  En el v.38 Salomón añadió: “…cuando cualquiera sintiere la plaga en su corazón,…”  Antes que nada, debemos cuidar el corazón, porque según como ande nuestro corazón, será cómo Dios responda a las peticiones que le hagamos.

También, algo que sin duda implica nuestro pasaje, es que muchas veces la raíz detrás de otros problemas que tenemos, ya sea necesidades materiales o hasta enfermedades físicas son problemas espirituales… a veces pecado no confesado.  Muchas veces pruebas por las que estamos atravesando están conectados a nuestra pobre condición espiritual.

Santiago lo dijo:  “¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas. ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados. Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho”.  Stg.5:13-16

Dios conoce nuestro corazón.  ¿Como anda usted espiritualmente hermano(a)? ¿Porque pruebas o enfermedades está atravesando? No estoy diciendo que necesariamente tiene los problemas o enfermedad que tiene porque ande mal con Dios.  Pero no pierde nada con examinar su vida y asegurarse que todo esté bien con su Dios, ¿no cree? Al fin de cuentas, si hay alguien que lo sabe todo, que conoce su corazón – es Dios.

“Examiname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.” – Salmos 139:23-24

¿Hay plaga en su corazón que necesita llevarle a Dios el día de hoy?

Limpiados para llevar más fruto

February 19, 2017
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Lectura: Juan 15:1-17

Este, creo yo, es uno de los pasajes más importantes de comprender y aplicar para el cristiano, si es que ha de vivir una vida con propósito y feliz.

Hay varias palabras claves en este pasaje, veremos cada una y su significado:

1. La Vid  (La Vid Verdadera) – Nuestro Señor Jesucristo, de quién fluye toda gracia, amor y poder para salvar y transformar vidas… “en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados. El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia;” – Col.1:14-18

2. Los Pámpanos (Las ramas de la Vid) – Nosotros los creyentes (cristianos).  Sin la Vid, no somos nada.  La Vid es de quién tenemos y extraemos vida.  Por la Vid es que la rama puede ser útil y llevar fruto.  Una rama separada de la Vid “se seca” (v.6) Cristo lo dijo perfectamente: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.” – v.5

3. Permaneced – Esto es la clave para una vida significativa y con propósito para todo cristiano. ¡Que importante es permanecer “pegados” a la Vid! ¡Sin Cristo nada podemos hacer… nada significativo como creyentes, nada de valor espiritual! Si no permanece en la Vid, la rama se seca, no puede crecer, ni tampoco llevar fruto alguno.  “Permanecer” significa estar “pegado” (unido) a Cristo – en Su Palabra (v.7) – en Su Amor (v.9) – en Sus Mandamientos (v.10) O sea, obedeciéndole… Cristo nos considera Sus amigos cuando le obedecemos. (solo un enemigo no le obedecería.  y a propósito, “la carne”es enemiga del Espíritu de Cristo” – Ro.8:7-8).

4. Fruto – Este es el resultado de la salvación.  Solo un pampano permaneciendo en Cristo puede llevar fruto.  El que no lleva ningún fruto es porque no es salvo; es por eso que no permanece y es cortado, y se seca, y lo único que le espera es ser quemado en el fuego (v.6) ¡Fuimos salvos para llevar fruto… ese es el propósito de nuestra salvación!  El Señor dijo: “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayaís y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca;…” – v.16  La parábola del sembrador dice que eso es el resultado de recibir la semilla (el Evangelio) en buena tierra (un corazón bueno y preparado) – llevar fruto “cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.” – Mt.13:8

5. Amor – Es la razón porqué fuimos salvos… “Porque de tal manera amó Dios al mundo…”  Es lo que sostiene al pámpano (creyente) – el amor de Dios.  También es lo que tiene un verdadero cristiano – amor por Dios, amor por Su Salvador, amor por sus hermanos en Cristo (v.10, 12, 16). Romanos 5:5 dice:  “…porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.”  Pablo dijo: “Porque el amor de Cristo nos constriñe…” – 2 Co.5:14

6. Limpiar – Esto es lo que hace Cristo por medio de Su Palabra en la vida de todo cristiano. “…y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.” – v.2-3  Esto de “limpiar” es otra palabra para “podar”.  El propósito de la predicación y enseñanza de la Palabra es limpiarnos o “podarnos” de todo lo malo que puede estorbar que llevemos fruto para el Señor como “Sus ramas” que somos.

8. Glorificar – Fuimos salvos con el fin de glorificar a Dios con nuestras vidas.  Cristo dijo en el v.8 – “En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.” Un pámpano que continuamente no lleva fruto, no está viviendo para glorificar a Dios; está en “rebeldía espiritual”. Entonces, llevar fruto no es una opción… la única manera que estamos cumpliendo con el propósito de Dios en salvarnos es llevando fruto como cristianos.  No hacerlo es desobediencia y eso no glorifica ni agrada al Padre.

9. Gozo – Cristo dijo: “Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.” – v.11  Gozo = verdadera felicidad; una que permanece sin importar las circunstancias que nos rodean (Stg.1:2)  La vida cristiana debería de ser una de abundante gozo (Fil.4:4).  La vida cristiana sin gozo es una vida triste y miserable.  Eso es lo que pierde el cristiano cuando anda en la carne y no en el Espíritu.  Es lo que sucede cuando anda con pecados no confesados en su vida.  Era lo que más extrañaba el rey David después de haber pecado y lo que le rogaba a Dios que le devolviera (no era que Dios se lo hubiera quitado, sino que lo había perdido por preferir el placer temporal del pecado en vez de la íntima comunión con Dios).  En el Salmo 51, vemos la confesión de David.

“1. Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;
Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
2. Lávame más y más de mi maldad,
Y límpiame de mi pecado.
3. Porque yo reconozco mis rebeliones,
Y mi pecado está siempre delante de mí.
4. Contra ti, contra ti solo he pecado,
Y he hecho lo malo delante de tus ojos;
Para que seas reconocido justo en tu palabra,…

7. Purifícame con hisopo, y seré limpio;
Lávame, y seré más blanco que la nieve.
8. Hazme oír gozo y alegría,
Y se recrearán los huesos que has abatido.
9. Esconde tu rostro de mis pecados,
Y borra todas mis maldades.
10. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
11. No me eches de delante de ti,
Y no quites de mí tu santo Espíritu.
12. Vuélveme el gozo de tu salvación,
Y espíritu noble me sustente.”
10. Separados – Este es el resultado de un cristianismo carnal, que no está llevando fruto.  Es verdaderamente una triste condición para cualquier cristiano, sin embargo así es como se encuentra la mayoría de cristianos hoy en día – practicando un cristianismo “religioso”, pero realmente fuera de la comunión con el Señor en sus vidas.  Cristo dijo: “Separados de mí, nada podéis hacer.” ¡Nada!
Conclusión:  Hace dos semanas prediqué un mensaje titulado: “Limpiados para llevar más fruto”.  Creo que el Señor está limpiándonos como Iglesia.  Creo que no ha terminado de limpiarnos.  Creo que continuará limpiándonos… Todo con el fin de que llevemos más fruto.  Si nos ponemos a pensar y a evaluar nuestras vidas y la vida de nuestra congregación.  Ya tenemos varios meses sin llevar mucho fruto.  Creo que la razón es obvia – El Señor nos está limpiando… Está podando lo que no sirve, lo malo, lo pecaminoso que estorba que podamos llevar fruto para el Señor.  Hermano(a) miembro del ministerio hispano de la Iglesia Bautista Nuevas Alturas: ¿Está usted llevando fruto para el Señor? ¿Que está tratando de “podar” Cristo de su vida para que lleve más fruto? ¿Está permaneciendo “pegado” a la Vid? El resultado de permanecer es fruto, más fruto, mucho fruto, y fruto que permanezca.  Si no estamos llevando fruto, es porque no estamos realmente permaneciendo en Él.
En unas cuantas semanas comenzará nuestra campaña de primavera.  Primavera es un tiempo para llevar fruto.  Pero antes de poder llevar fruto, los árboles y plantas deben ser podadas.  Examine su vida hermano(a)… especialmente aquellos que sirven en el ministerio… ¿Que hay en su vida, que está impidiendo que lleve fruto?
Proverbios 11:30 dice: “El fruto del justo es árbol de vida; y el que gana almas es sabio.”
¿Cuantas almas ha ganado para Cristo ultimamente? ¿Cuantos han visitado la Iglesia para hacer profesión pública de fe en los pasados 3 a 6 meses por su esfuerzo personal?
Es tiempo de examinar nuestras vidas.  Es tiempo de postrarnos delante del Señor y confesar pecados y dejar que Él nos limpie para que podamos llevar fruto como deberíamos estar haciéndolo.
ES TIEMPO DE SERIAMENTE PONERNOS A ORAR Y A AYUNAR, QUE EL SEÑOR NOS LIMPIE Y NOS PERMITA LLEVAR FRUTO PARA SU GLORIA.
(Isaías 58:6-9)
¡Orando por ustede el día de hoy!

 

Cómo alguien puede ganar el corazón de otro, o cómo alguien se roba el corazón de otro

February 16, 2017
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Lectura: 2 Samuel 15:1-30

v.clave: 13 – “Y un mensajero vino a David, diciendo: El corazón de todo Israel se va tras Absalón.”

Más que ser la historia de un “golpe de estado”, esta es la historia de un padre que perdió el corazón de su hijo.  David cometió muchos errores en su relación con su hijo Absalón; fue un número de decisiones equivocadas que fueron errosionando o socavando la relación. No voy a entrar a ver cuáles fueron esos errores en este pequeño estudio, excepto para hacer el siguiente comentario (adelantándome un poco a los puntos y observaciones que haré en nuestro pasaje): Si David hubiera hecho con su hijo Absalón, lo que Absalón hizo con el pueblo, su hijo nunca se hubiera rebelado en contra de él.  Absalón se ganó (o robó) el corazón del pueblo, de tal manera que la lealtad del pueblo se cambió de ser para con David el rey, a Absalón su hijo.

¿Como es que alguien puede ganar el corazón de otro? o ¿Cómo es que alguien se roba el corazón de otro? (¡Particularmente el corazón de un hijo!) (Padres – ¡tomen nota!!)

  1. Dándole tiempo, o haciendo tiempo para él / ella…

v.2 – “Y se levantaba Absalón de mañana, y se ponía a un lado del camino junto a la puerta; y a cualquiera que tenía pleito y venía al rey a juicio, Absalón le llamaba y le decía: ¿De que ciudad eres?…” Absalón hacía tiempo para platicar con aquellos que andaban molestos, que habían tenído “pleito”, que estaban inconformes con las decisiones del rey; se interesaba por ellos, quiénes eran y cómo se sentían.

2. Escuchándole… 

v.2b – “…¿De qué ciudad eres? Y él respondía: Tu siervo es de una de las tribus de Israel.”

Absalón tomaba tiempo para escucharlos

3.  Comprendiéndole…

v.3 – “Entonces Absalón le decía: Mira, tus palabras son buenas y justas; mas no tienes quién te oiga de parte del rey.”

Absalón decía: “El rey no tiene tiempo para ti, él no te comprende; Yo sí”  v.4 – “Y decía Absalón: ¡Quién me pusiera por juez en la tierra, para que viniesen a mí todos los que tienen pleito o negocio, que yo les haría justicia!” 

4.  Haciéndole saber / sentir que es importante para él…

v.5 – “Y acontecía que cuando alguno se acercaba para inclinarse a él, él extendía la mano y lo tomaba, y lo besaba.

¡Absalón les demostraba interés y afecto!

v.6-7,  “De esta manera hacía con todos los israelitas que venían al rey a juicio; y así robaba Absalón el corazón de los de Israel.  Al cabo de cuatro años,…” 

Para cuando David se dio cuenta, ya era demasiado tarde; Absalón se había robado el corazón y la lealtad del pueblo, por lo tanto no le quedó otra cosa más que huir – v.14 Y llorar… v.30 – “Y David subió la cuesta de los Olivos; y la subió llorando,…”

Padres pierden el corazón de sus hijos por dos razones principales:

1- Porque descuidar su relación con ellos, especialmente en los años de su adolescencia (No hacer tiempo para ellos, No escucharlos, No hacer el esfuerzo de comprenderlos, No darles el afecto que necesitan y hacerles sentir que son importantes)

2-Porque otros (muchas veces sus amigos en la escuela, o ese “noviecillo(a)”) está dándole lo que sus padres no le dan (Esas cuatro cosas)

Con el pasar del tiempo (¡Y los años de adolescencia son años cruciales y que se van tan rápido!) y cuando menos piensan, ya muchos padres han perdido el corazón de sus hijos. Ya alguien o algo más tiene el corazón y la lealtad (obediencia) de sus hijos.

¡Tomen nota padres!

Pr.23:26 – “Dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos.”

(Lectura de la Biblia en 6 meses: Semana 7, Día 4 – 2 Samuel 17 al 24)

No solo se trata de tener buenas intenciones, sino de hacer las cosas como Dios manda

February 15, 2017
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Lectura: 2 Samuel 6:1-11

Poco después de que había sido proclamado rey de toda la nación de Israel, una de las primeras decisiones ejecutivas que tomó David fue llevar el arca de Jehová de Baalá de Judá a Jerusalén, capital del reino – el lugar indicado para tener el arca (allí sería el lugar en donde se construiría el futuro templo). David tenía las mejores intenciones espirituales, quería tener el arca de Jehová cerca de él; quería la bendición de Dios.

Pero rumbo a Jerusalén, cuando iban pasando por la era de Nacón, algo inesperado sucedió: Los bueyes que cargaban el carro nuevo sobre el cual iba el árca de Jehová tropezaron y Uza, uno de los que guiaban el carro extendió su mano para prevenir que el arca se cayera, pero al tocarla para sostenerla, la Biblia dice que el furor de Jehová se encendió contra él y lo hirió matándolo en un instante.  Esto causó que David y todo el pueblo se entristecieran y temieran en gran manera, de tal modo que decidieron mejor dejar el arca en casa de un hombre llamado Obed-edom geteo y se fueron sin ella a Jerusalén.  Un día que había comenzado con alegría, música y danzas, terminó con una tragedia, con quebranto y tristeza.  De hecho, David llamó el lugar donde sucedió eso: “Perez-uza”, lo cual significa: “Quebrantamiento de Uza”.

Este es uno de esos pasajes que lo pueden dejar a uno cuestionando las acciones de Dios, pero recordemos – Dios nunca se equivoca, nosotros somos los que fallamos, no Él. Aunque David tenía las mejores intenciones, hizo las cosas equivocadamente, a su manera y no como Dios había mandado, especialmente tocante al traslado del arca…  Solo los levitas debían transportarla, y esto no sobre un carro llevado por bueyes, sino cargándola ellos mismos con unas barras especiales que atravesaban los anillos que tenía en cada esquina.  También, el arca nunca debía ser tocada por cualquier hombre.  Aunque Uza trató de hacer algo loable, (a nuestro parecer) en querer prevenir que el arca cayera al suelo, nunca debió haberla tocado con su mano.  La Biblia dice que todo eso hizo encender el furor de Jehová, y es por eso que murió.

Muchas veces, subestimamos la importancia de las cosas sagradas de Dios, y no ponemos atención y cuidado a las instrucciones que Dios ha dado acerca de cómo se le debe servir y cómo debemos conducirnos en Su presencia.

Pablo le dijo a Timoteo: “Esto te escribo, …para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.” – 1 Tm.3:14-15

Si no tenemos cuidado, pudiéramos nosotros también ser quebrantados por Dios. Ahora- podemos agarrar la actitud que tuvo David, que prefirió dejar el arca en casa de Obed-edom geteo por temor. En vez de averigüar que hizo mal y esforzarse en hacer las cosas como Dios había mandado, prefirió que otro se quedara con la bendición de Dios.  Es triste que cristianos cedan la bendición de Dios a otros, solo por no querer vivir como Dios manda.

¿Cuando es que corremos el riesgo de ser quebrantados por Dios?

  1. Cuando no consultamos a Dios, ni buscamos consejo antes de proceder en nuestras decisiones…  David nunca consultó a Dios, nunca pidió consejo; simplemente hizo las cosas cómo a él le pareció… Mateo 26:41 – Velad  orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.”  Marcos 13:33 – “Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo.”  Antes de tomar alguna decisión ore a Dios pidiendo dirección y sabiduría.  No vaya a ser que por actuar equivocada y presipitadamente esté provocando a ira a Dios y preparándo todo para un quebranto en su vida.  También pida consejo espiritual…  Pr.11:14 – “Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; mas en la multitud de consejeros hay seguridad.” 
  2. Cuando hacemos las cosas a nuestra manera, y no según como Dios dice en Su Palabra… Santiago 4:17 – “y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.”   Proverbios 24:12 – “Porque si dijeres: Ciertamente no lo supimos, ¿Acaso no lo entenderá el que pesa los corazones? El que mira por tu alma, él lo conocerá, y dará al hombre según sus obras.”  Salmos 19:12-13, “¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos.  Preserva también a tu siervo de las soberbias; que no se enseñoreen de mí; entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.”  Antes de ser creyentes eramos ignorantes, pero ahora que tenemos la verdad – la Palabra de Dios, no podemos decir que somos ignorantes.  Somos responsables de lo que hemos oído y sabemos.
  3. Cuando tomamos las cosas sagradas ligeramente…    Hebreos 12:18-29, “Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad, al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más, porque no podían soportar lo que se ordenaba: Si aun una bestia tocare el monte, será apedreada, o pasada con dardo; y tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy espantado y temblando; sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel. Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos.  La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo. Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles. Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; porque nuestro Dios es fuego consumidor“.       Eclesiastés 5:1-7“Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal. No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras. Porque de la mucha ocupación viene el sueño, y de la multitud de las palabras la voz del necio. Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes. Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas. No dejes que tu boca te haga pecar, ni digas delante del ángel, que fue ignorancia. ¿Por qué harás que Dios se enoje a causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos? Donde abundan los sueños, también abundan las vanidades y las muchas palabras; mas tú, teme a Dios.”

Las cosas no suceden por casualidad.  No hay accidentes en la vida de un cristiano.  No hay cosa que suceda sin que Dios la permita.  Ro.8:28 dice: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”  A veces Dios permite quebrantos y tristezas para probar y refinar nuestra fe (1 Pd.1:6-7); pero a veces es para castigarnos por nuestra propia desobediencia y obstinación.

Pr.26:2 – “Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, así la maldición nunca vendrá sin causa.”

Es por eso que el cristiano debe de orar siempre para pedir dirección de Dios y también buscar consejo sabio antes de tomar decisiones.  Debe de vivir de acuerdo a principios Bíblicos, teniendo cuidado de obedecer la Palabra de Dios y no hacer las cosas a su manera. Debe tratar su relación y servicio a Dios con mucho cuidado y reverencia.  ¡No solo se trata de tener buenas intenciones, sino de hacer las cosas como Dios manda!

(Lectura Bíblica de 6 meses: Semana 7, Día 3 – 2 Samuel 9 al 16)

 

Cómo se fortalece el cristiano

February 14, 2017
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Lectura: 1 Samuel 30:1-19

El apostol Pablo escribiendo a los Efesios dijo: “Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza… Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.” – Ef.6:10, 13

Pues, en nuestro pasaje no cabe duda que ese día en Siclag fue un día “muy malo” para David y sus hombres (No creo que pueda ponerse más malo que eso!), especialmente para David como el líder, ya que a parte de la angustia y dolor personal por su familia, por si eso no fuera suficientemente angustiante, sus hombres comenzaron a culparlo por lo sucedido ¡y hasta estaban hablando de apedrearlo!

En ese momento, la decisión que tomara David determinaría su futuro, el futuro de su familia y el de los hombres que le seguían con sus familias…

Por una parte, podía dejarse matar por sus propios hombres, aceptando la responsabilidad por lo sucedido y por sentirse culpable y deprimido de haberlo perdido todo.  Creo que así hubiera reaccionado cualquier otro hombre…

O quizás, podía huír para escapar del problema y evadir su responsabilidad de padre, esposo y líder.  ¡Tristemente, ese parece ser el camino más escogido hoy en día por tantos!

Pero David, siendo un hombre conforme al corazón de Dios y el futuro rey de Israel, hizo lo que todo hijo de Dios debe de hacer, especialmente cuando se encuentra en “su día malo” – “…mas David se fortaleció en Jehová su Dios.” v.6

La Biblia nos amonesta como cristianos a hacer lo mismo que hizo David: Fortalecernos en Dios, para que cuando vengan esos “días malos”, no nos desesperemos y tomemos la decisión equivocada, sino que permanezcamos firmes hasta que el Señor nos dé la victoria, así como lo hizo con David (1 Sa.30:17-19). Ro.8:37 dice que “…en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.”  Dios quiere darnos victorias en cada situación y circunstancia en nuestras vidas, pero como cristianos, debemos aprender a fortalecernos en el Señor y en el poder de su fuerza”

¿Que hizo David para fortalecerse en Jehová su Dios?

  1. Se acercó a Dios  (v.7 – “Y dijo David al sacerdote Abiatar hijo de Ahimelec: Yo te ruego que me acerques el efod.  Y Abiatar acercó el efod a David.”) El efod era una pieza, tipo chaleco que usaba el sacerdote para poder acercarse a la presencia de Dios dentro del tabernáculo.  No podía entrar al Lugar Santísimo, en donde estaba el Arca del Pacto para acercarse a Dios y ofrecer sacrificio sin llevar el efod puesto.  Y aunque no estaba el tabernáculo allí en Siclag, ni tampoco el Arca del Pacto entre ellos, no obstante lo primero que quizo hacer David fue de alguna manera buscar la presencia del Señor. Jesús dijo: “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” – Mt.18:20  ¡Lo que más debe de hacer el cristiano cuando se encuentra en situaciones difíciles y en angustia es asistir a la Iglesia! ¡Así es como se puede acercar a Dios, congregándose con otros creyentes! Así es como se puede fortalecer espiritualmente.  Es por eso que dice la Palabra de Dios: “acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe,… Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza,… y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre…” – He.10:22,23, 24-25.
  2. Se puso a orar (v.8 – “Y David consultó a Jehová, diciendo: ¿Perseguiré a estos merodeadores? ¿Los podré alcanzar?”) ¡David oraba:”¿Que puedo hacer Señor?”!  La Biblia dice: “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para hallar gracia para el oportuno socorro.” – He.4:16  Si hay algo que necesita hacer todo cristiano es “Orar sin cesar” (1 Ts.5:17).  Pero especialmente cuando se encuentra en medio de un día malo; en medio de la adversidad y tribulaciones, el único que puede ayudarnos y en quien podemos fortalecernos es nuestro Señor Jesucristo.  Fil.4:6-7 –“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.  Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”
  3. Siguió adelante (v.10 – “Y David siguió adelante con cuatrocientos hombres;  porque se quedaron atrás doscientos, que cansados no pudieron pasar el torrente de Besor.) La vida cristiana es una vida de fe y una vida de seguir hacia delante.  El cristiano nunca debe retroceder, porque esto no agrada al Señor (He.10:35-39).  Muchos son los que se cansan y se quedan atrás.  El cristiano que verdaderamente vive por fe y quiere agradar a su Señor seguirá adelante.  No importa que tan malas estén las cosas, que tan difícil sea el problema, mejor es seguir adelante y confiar en la ayuda de Dios, que quedarse atrás derrotado.  Al seguir adelante esperando en Dios, Él nos dará nuevas fuerzas para continuar hasta obtener la victoria.  Is.40:31 – “pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán a las como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.”

El cristiano también puede fortalecerse en su Dios, en el Señor y en el poder de su fuerza” ¿Como? Siendo fiel en asistir a los servicios de su Iglesia, no dejando de congregarse como otros tienen por costumbre; orando diariamente… “echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.” – 1 Pd.5:7; y Siguiendo adelante – nunca retrocediendo.

Salmos 28:7 – “Jehová es mi fortaleza y mi escudo; En él confió mi corazón, Y con mi cántico le alabaré.” 

(Plan de Lectura de la Biblia en 6 meses: Semana 7, Día 2: 2 Samuel 1 al 8)

Antes que pueda cambiar su vida, Dios quiere cambiar su corazón

February 14, 2017
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Lectura: 1 Samuel 10:1-24

Dios escogió a Saúl  y mandó a Samuel que lo ungiera para ser el primer rey de Israel, y para usarlo para salvar a su pueblo de los filisteos (1 Sa.9:15-17).  Pero antes de que Dios pudiera usar a Saúl, él tenía que ser “mudado en otro hombre” (10:6).  En otras palabras, tenía que cambiar como él era.  Sin embargo, ese cambio tendría que ser “de adentro para fuera”.

La fe cristiana no es una religión, es una relación personal con Dios.  La religión no puede y nunca ha podido transformar vidas, solo Cristo puede cambiar totalmente una vida, y la manera que lo hace es primero cambiando el corazón. En completo contraste a la religión, que trata de reformar al ser humano, la vida cristiana es una transformación de adentro hacia fuera.

Vemos en nuestro pasaje que Samuel le dijo a Saúl: “y serás mudado en otro hombre. Y cuando te hayan sucedido estas señales, haz lo que viniere a la mano, porque Dios está contigo.” – v.6-7 Pero antes de que pudieran verse esos cambios exteriores en la vida de Saúl, algo tenía que suceder en su interior…  “Aconteció luego, que al volver él la espalda para apartarse de Samuel, le mudó Dios su corazón; y todas estas señales acontecieron en aquel día.  Y cuando llegaron allá al collado, he aquí la compañía de los profetas que venía a encontrarse con él; y el Espíritu de Dios vino sobre él con poder, y profetizó entre ellos.  Y aconteció que cuando todos los que le conocían antes vieron que profetizaba con los profetas, el pueblo decía el uno al otro; ¿Qué le ha sucedido al hijo de Cis? ¿Saúl también entre los profetas?” – 1 Sa.10:9-11

El apóstol Pablo escribió: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” – 2 Co.5:17  Si hubo alguien en la Biblia que experimentó una completa transformación en su vida, fue el apóstol Pablo, conocido antes de ser salvo como Saulo, el perseguidor de la Iglesia…

Hch.9:17-21, “Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniéndo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.  Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose fue bautizado.  Y habiendo tomado alimento, recobró fuerzas.  Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco.  En seguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que éste era el Hijo de Dios.  Y todos los que le oían estaban atónitos, y decían: ¿No es este el que asolaba en Jerusalén a los que invocaban este nombre, y a eso vino acá, para llevarlos presos ante los principales sacerdotes?”  ¡La respuesta a esa pregunta era claramente “no”, ya no era el mismo hombre, había nacido de nuevo!

El hombre solo puede mirar lo que está por fuera, pero Dios mira el corazón (1 Sa.16:7). Dios lo que quiere es nuestro corazón. Pr.23:26 – “Dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos.”  Porque si cambia nuestro corazón, también cambiará nuestra vida.  Pr.4:23 – “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.”

En otras palabras, si queremos que las cosas cambien – nuestra vida, nuestro matrimonio, nuestra familia, nuestras circunstancias, nuestro comportamiento – nuestra manera de pensar, hablar y actuar – primero nuestro corazón debe cambiar, y el único que puede cambiar el corazón es Cristo.

Ap.3:20 – “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él,…”

Cristo está tocando a la puerta de su corazón.  ¿Estará usted dispuesto a abrirle su corazón y dejar que Él entre?  Él es el único que puede transformar su vida, pero solo lo hará si usted le entrega su corazón primero.

Hermanos, lo que más debemos de cuidar (guardar) es nuestro corazón.  Si usted se encuentra “estancado” en su crecimiento espiritual, en su servicio al Señor.  Si ha dejado de llevar fruto como antes, lo que necesita hacer es dejar que el Señor obre en su corazón nuevamente.  He.3:7 – “Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones,…”