Skip to content

¿Resoluciones o Revoluciones para el año nuevo?

December 25, 2012

Pasaje Bíblico: 1 Tesalonicenses 5:14-24

El diccionario define la palabra “resolución” como: “Acción de resolver; ánimo; valor; prontitud”.  No cabe duda que tener o hacer resoluciones para el año nuevo es algo bueno y muchas veces necesario.  Muchas cosas no mejoran en nuestra vida simple y sencillamente porque no nos decidimos… procrastinamos… somos la cultura del famoso: “mañana”.

El problema con las resoluciones es que todas ellas tienen que ver con decisión y fuerza de voluntad.  Tienen que ver con hacer cambios de comportamiento y hábitos.  O sea, lo de afuera. Cuando lo que verdaderamente necesitamos son “revoluciones” en vez de “resoluciones”…

El diccionario define la palabra “revolución” como: “movimiento circular; vuelta completa; cambio fundamental en el estado de las cosas; cambio violento en las instituciones políticas”.

Quizás su vida está como a usted le gusta…

Quizás usted solo necesita mejoramientos pequeños… casi todo está marchando muy bien…

Su vida espiritual y su caminar con Dios solo necesita mejoramientos pequeños; o su vida familiar – su relación con su esposo(a) y sus hijos anda muy bien y solo necesitan hacer unos cuantos cambios; o quizás su economía está bajo control – solo necesita hacer pequeños ajustes…

Pero a lo mejor, ha tratado ya varios años de hacer cambios… ha hecho resolución tras resolución solo para dejarlas en el aire y en el olvido, quedando desanimado e indiferente…           Si ese es el caso, lo que usted necesita no son más resoluciones, sino una revolución… una vuelta completa… un cambio fundamental en el estado de las cosas en su vida.

Algunas áreas de nuestra vida donde quizás necesitamos una revolución:

1.      Una revolución en nuestra actitud (v.16)

El gozo es una actitud directamente afectada según como ande nuestra relación con el Señor  (Juan 15:1-5, 11) El gozo es fruto del Espíritu Santo en nuestras vidas (Ga.5:22)

Esto quiere decir que nuestras actitudes cambian, no debido a cómo estén las circunstancias a nuestro alrededor, sino cómo andemos por dentro… cómo esté nuestro corazón… (Mr.7:20-23)

El pecado en nuestra vida apaga y contrista al E.S., por lo tanto, perdemos el gozo de nuestra salvación (Sal.51:1-4, 12)

Lo que David hizo no fue pedirle a Dios que le diera fuerza de voluntad para cambiar… no hizo una resolución.  Pidió por una revolución… una “vuelta de 180 grados”… o sea, un cambio fundamental en el estado de su vida (v.10)

Para lograr eso, tuvo que hacer una autoexaminación de su corazón y tuvo que arrepentirse de su pecado.

Cuando nos arrepentimos y confesamos pecado, cambia completamente nuestra actitud (51:13-17)

2.      Una revolución en nuestra oración (v.17)

“Sin cesar” quiere decir una continua actitud de dependencia en el Señor… o sea, una vida de oración.

La pregunta es: ¿Cómo está su vida de oración? ¿Necesita solo unos pequeños cambios, o una revolución completa? (Referencia a la lección: “Aprendiendo a pasar tiempo en oración con Dios”)

3.      Una revolución en nuestra gratitud (v.18)

Alguien dijo: “La gratitud es una actitud”.

Nada afecta más nuestra disposición que la gratitud o falta de gratitud (He.12:28).

Cuando estamos agradecidos, queremos “ocuparnos” en servir al Señor… en hacer algo por nuestro Salvador y Su obra.

Cristianos no sirven… no se ocupan en su salvación porque no tienen la perspectiva correcta (Mr.5:1-20) – ¡El que había estado endemoniado, le “rogaba” al Señor que le dejara estár con él!

En 2 Co.5:14 el apóstol Pablo dijo: “Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron (una “revolución”… un cambio fundamental); y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí (cambio de perspectiva), sino para aquel que murió y resucitó por ellos.”

Lo que muchos cristianos necesitan es “considerar” de nuevo y seguido, lo que el Señor estuvo dispuesto a sufrir por nosotros en la cruz del calvario (He.12:3).

¡Su actitud será “revolucionada”!

¡Cuánto más no se podría lograr hacer con cristianos agradecidos, que no hallan como más servir al Señor!

4.      Una revolución en nuestro ceder al Espíritu de Dios (v.19)

El momento que fuimos salvos, el E.S. vino a morar dentro de nosotros (Ef.1:13; Ro.8:9). Nuestro cuerpo ahora es un templo                    (1 Co.6:19).

Pero Dios manda al hijo de Dios a ser “llenos del Espíritu” (Ef.5:18)

¿Qué no tenemos ya todo el E.S. morando en nosotros? ¿Necesitaremos más de Él?

La respuesta es obvia… ¡Claro que no! No necesitamos más de Él, más bien Él necesita más de nosotros. El quiere ser el “Conductor” de nuestras vidas, o sea, el que nos “guía” (Ro.8:14).

¿Quién está conduciendo en su vida? ¿El Espíritu Santo, o usted?

Nuestras vidas cambiarian radicalmente… se “revolucionaría”…

5.      Una revolución en nuestra recepción de la Palabra de Dios (v.20-21)

Nuestra fe depende de la atención que le demos a la Palabra de Dios (Ro.10:17)

Muchas veces nuestra fe falla, porque no nos hemos estado alimentando de la Palabra de Dios (1 Pd.2:1-2)

Somos amonestados a estar creciendo en gracia y en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo (2 Pd.3:18)

El Señor Jesucristo dijo: Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.”

“…agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación” (1 Co.1:21)

Es por eso que el apóstol Pedro dice: “…a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro,” (2 Pd.1:19)

El apóstol Pablo dijo: “Examinadlo todo; retened lo bueno.” (v.21)

¿Qué pasaría con nuestra fe… en nuestras vidas… si leyéramos nuestra Biblia todos los días y cuando asistiéramos a la Iglesia, pusiéramos atención a la enseñanza y predicación de la Palabra de Dios?

6.      Una revolución en nuestro discernimiento (v.22)

(1 Co.10:23)

Para saber escoger entre lo bueno y lo malo, entre lo santo y lo profano, entre lo que nos conviene y no nos conviene, entre lo que edifica y no nos edifica, entre lo que agrada a Dios y no agrada a Dios… ¡Necesitamos discernimiento!

**A propósito, el discernimiento viene como resultado de nuestra relación con las Escrituras… con la Palabra de Dios (Pr.1:1-7; He.5:14)

¡Cuantas decisiones equivocadas… cuantos errores podemos cometer en un año… que nos costarán tiempo perdido, gastos innecesarios de dinero, salud, paz y tranquilidad, hasta la pérdida de buenas relaciones… por falta de discernimiento!

¡Necesitamos una revolución en nuestra manera de pensar! Ro.12:2 – ¡No está hablando de mejoramientos, sino de una renovación de nuestro entendimiento… lo cual lleva a una transformación completa! (Pr.3:13-15)

Conclusión:  (v.23) ¡No nos hacen falta más resoluciones… Nos hace falta una revolución en nuestro cristianismo! Haga una lista de áreas en su vida en las cuales ha hecho resoluciones en el pasado que no ha cumplido y encomiende esas cosas en oración a Dios para el año 2013…¡Pídale que le ayude a revolucionar su cristianismo!

v.24 – “Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.”

No comments yet

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: