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¡Terminó el verano, pero la obra de Dios sigue adelante!

August 22, 2013

La-mies-es-mucha-y-los-obreros-pocos

“Pasó la siega, terminó el verano, y nosotros no hemos sido salvos.” – Jeremías 8:20

Jeremías se lamentaba por el juicio que venía de parte de Dios para Su pueblo.  Serían llevados cautivos a una tierra lejana.  Durarían allá 70 años antes de poder regresar a Jerusalén.  Pasarían las estaciones y los años, y el pueblo de Dios añoraría ser salvos y volver a “Sión”…

Al estar terminando otro verano, somos recordados…

1. Que el tiempo es corto y debemos aprovechar cada oportunidad que nos da el Señor para hacer algo para Su reino, ya que pronto esta vida se acabará

Santiago 4:14 – “…porque ¿que es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por uno poco de tiempo, y luego se desvanece.”

Sal.90:10 = “Los días de nuestra edad son setenta años; y si en los más robustos son ochenta años, con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, porque pronto pasan, y volamos.”    v.12 = “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.”

2.  Los días son malos…

Efesios 5:16 = “aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.”

Debemos “redimir el tiempo”   Col.4:5 – “…redimiendo el tiempo” 

Yo fui salvo a los casi 24 años de edad.  Toda mi juventud se la di al mundo y al diablo… fue tiempo perdido.  Nunca podré regresar atrás y volver a vivir esos años.  Como me pesa no haber conocido al Señor antes… de niño; no haber estado en una buena iglesia, en clases dominicales para jóvenes, envuelto en programas y actividades juveniles. ¡Que distinta hubiera sido mi juventud!  Ahora, no hay tiempo que perder.  ¡Debo “rescatar” (redimir) el tiempo que me queda y vivirlo para el Señor!

3.  Somos salvos, pero todavía no llegamos al cielo… aún no hemos sido revestidos de un cuerpo glorificado…

Filipenses 3:20-21 = “Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.”

2 Corintios 5:1-3 = “Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.  Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial;  pues así seremos hallados vestidos, y no desnudos… ”  v.6 = “Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor…”  v.8 -10= “pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor.  Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables.  Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.”

Un día, estaremos de pie ante el Señor para darle cuentas de lo que hicimos con nuestra vida.  ¡Y lo único que va a ser recompensado… lo único que va a valer algo, va a ser lo que hallamos hecho para Su obra!  Más bien, debemos seguir con la mirada puesta en las cosas de arriba (Col.3:1-4), y mantenernos ocupados en nuestra salvación (Fil.2:12).  ¡Ya tendremos tiempo para descansar cuando estemos en la Gloria!

4. No podemos dejar que pase el tiempo de la siega…

Jer.8:20 = “Pasó la siega…”

Joel 1:10-11 = “El campo está asolado, se enlutó la tierra; porque el trigo fue destruido, se secó el mosto, se perdió el aceite.  Confundíos, labradores; gemid, viñeros, por el trigo y la cebada, porque se perdió la mies del campo.”

¡No hay cosa más triste y de mayor gravedad para un campesino que se pierda la mies del campo!  Pero necesitamos entender que la Biblia aquí no se está refiriendo solo a campos y una cosecha de alimentos físicos… no, alegóricamente está refiriéndose a la mies de las almas de los hombres.  A la Iglesia se le dio la responsabilidad de llevar el evangelio a toda criatura hasta que Cristo regrese, y Él dijo que los campos estaban ya blancos para la siega y que no había tiempo que perder. 

Juan 4:35 = “¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega.”

Mateo 9:36-38 = “Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban como ovejas que no tienen pastor.  Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, más los obreros pocos.  Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.”

¡Que sentido de urgencia notamos en las palabras de nuestro Señor!  ¡ROGAD, PUES, AL SEÑOR DE LA MIES, QUE ENVÍE OBREROS A SU MIES!  ¿Porqué???  ¡PORQUE SE PUEDE PERDER LA MIES! ¡QUE NO SE PIERDA LA MIES!!!

¡No hay cosa más triste y más grave, que se pierda la mies… que se pierdan las almas de los hombres, mujeres, jóvenes y niños en el infierno!

Conclusión:

Al estar terminando el verano, hemos estado bien ocupados teniendo campamentos, conferencias, clubes bíblicos, escuelitas bíblicas vacacionales, reuniones especiales, etc.  Dios nos ha dado un verano bien ocupado, lleno de actividades, bendiciones y fruto… ¡EL VERANO ESTARÁ TERMINANDO, PERO LA OBRA DE DIOS AUN NO HA TERMINADO… AUN NO HEMOS LLEGADO AL CIELO! (“Aún no hemos sido salvos”)   ¡QUE NO PASE LA SIEGA Y DEJEMOS QUE SE PIERDA! ¡LA OBRA DE DIOS SIGUE ADELANTE!

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