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Honrando Nuestro Matrimonio

February 26, 2014

honra tu matrimonio

Hebreos 13:4 – “Honroso sea en todos el matrimonio,…”

Al recordar una boda reciente de dos jóvenes de nuestra Iglesia, me puse a pensar en tantos detalles especiales que formaron parte de su ceremonia matrimonial…

El novio con su amigo (best man / chambelán de honor) esperando a su novia; las parejas acompañantes, amigos especiales de los novios – vestidos de los colores escogidos especialmente para esa ocasión; la dama de honor – amiga especial de la novia, la niña de las flores, esparciendo pétalos de flores en el pasillo cubierto de blanco preparado para la entrada de la novia;  la entrada grandiosa de la novia, ataviada de blanco, preparada exclusivamente para el novio… su prometido; el papá, entregando a su hija en el altar y los dos novios tomándose de la mano y haciendo sus juramentos y votos… LO QUE VIENE A LA MENTE ES:  ¡QUE HONROSO!

El matrimonio fue la primer institución que Dios estableció, y la instituyó para ser honrosa, para tener un lugar prominente en la sociedad… (Eso es lo que quiere decir: “honrar” = “poner  en su merecido lugar”) ¡El matrimonio es una institución de grande honor! La primera de las tres que instituyó Dios, antes que el gobierno humano y antes que la Iglesia… 

Sin el matrimonio, no habría hogares / familias – ¡no habría una sociedad que gobernar! Y no habría Iglesias… pues la Iglesia está compuesta de familias.  De hecho, ¡la Iglesia es una familia— La familia del Señor!  También, es importante recordar que Dios creó el matrimonio, para ser un retrato / cuadro de la relación entre Su Hijo (El Señor Jesucristo) con su novia (Iglesia) ¡Y una Iglesia con familias fuertes, es una Iglesia fuerte!

Pero, así como todo lo que creó Dios para Su honra y gloria, el diablo lo quiere destruir… Desde un principio, él ha querido destruir el matrimonio / el hogar… y ha hecho muy buen trabajo, junto con el mundo en diluir la institución del matrimonio… de “redefinirla”… de deshonrarla…

 Primeramente, logró que el hombre y la mujer quitaran su mirada de Dios y de Su voluntad (Adán y Eva en el Huerto del Edén), Segundo- logró que pusieran sus ojos en lo físico (vieron que estaban desnudos), que le dieran rienda suelta a sus deseos y pasiones carnales y pecaminosas (los hombres después del huerto comenzaron a tener a más de una mujer); logró hacer la intimidad sexual algo perverso y sucio; de allí vinieron las fornicaciones, vivir juntos en “unión libre”, los adulterios (la peor forma de deslealtad y traición), el divorcio – a pesar que Dios mandó: “LO QUE DIOS UNIÓ, NO LO SEPARE EL HOMBRE” (Pero el hombre ha levantado el puño en la cara de Dios y ha dicho: “No me importa lo que Tu mandaste”…)

 El diablo ha tenido éxito en deshonrar la institución más clave de toda sociedad…

Ha convencido casi a toda cultura que el matrimonio es un “estilo de vida”, igual que otros…  Nos ha dado opciones de “estilos de vida alternativos”… Y ante los ojos de mucha gente, la definición del matrimonio ya no es exclusivamente la relación y compromiso entre un hombre y una mujer; ahora puede ser entre dos hombres o dos mujeres; entre alguien que no es hombre ni mujer, con otro (a) que no sabe si es hombre o mujer. ¡Y el mundo lo tolera, lo acepta, y hasta lo defiende y lo aplaude llamando lo que Dios dijo era perversión, “diversidad y libertad de expresión”!!

Qué podemos hacer nosotros los cristianos? Pues, no vamos a cambiar al mundo. La Biblia dice que “el mundo entero está bajo el maligno”.  No vamos a marchar en activismo en contra de las prácticas mundanas y antibíblicas de la sociedad en la cual vivimos… Pero lo que sí podemos hacer, y es nuestro deber hacer, es nosotros seguir levantando en alto la institución del matrimonio, seguir honrando nuestros matrimonios, seguir enseñando a nuestros hijos lo honroso que es el matrimonio y cómo es importante vivir dentro de la voluntad de Dios (poniéndoles el ejemplo) porque haciendo esto, ¡ESTAMOS HONRANDOLE A ÉL! ¡El plan de Dios es perfecto! ¡Dios no se equivoca!

Dios nos ha mandado a predicar el evangelio de Cristo a este mundo perdido y es nuestro deber hacerlo. PERO ES MÁS NUESTRO DEBER HONRARLE A EL CON NUESTRAS VIDAS, CON NUESTROS HOGARES, CON NUESTROS MATRIMONIOS. (Nuestro testimonio, da credibilidad a la Palabra de Dios o debilita / disminuye su eficacia)

Las parejas cristianas no deberíamos maltratarnos unos a otros, faltarnos al respeto, descuidar nuestros hogares al punto de dejarlos derrumbarse… destruirse… ¡Deberíamos honrar nuestros votos matrimoniales, siendo fieles uno al otro… deberíamos poner un buen ejemplo a nuestros hijos y a las futuras generaciones, de lo honrosa, lo feliz, lo satisfactoria y lo amorosa que puede ser la relación matrimonial dentro de la voluntad de Dios!!!  El divorcio nunca debería ser una consideración porque deshonra… diluye la institución del matrimonio (Eso es parte de los argumentos que usan los perversos para embarrárselo en la cara a los cristianos conservadores – el alto índice de divorcio, abuso de menores, hasta molestación sexual… entre hogares tradicionales de parejas heterosexuales.. Tradicionalistas… ¡que vergüenza! )  No podemos esperar que el mundo honre la institución del matrimonio, cuando nosotros los cristianos no estamos dando un buen ejemplo honrando nuestra propia relación matrimonial.

Tres maneras prácticas de cómo honrar nuestros matrimonios:

 1. Honre sus votos matrimoniales como un compromiso sagrado delante de Dios…

  a). No importa si fue por la iglesia o por el civil – ¡ES RECONOCIDO Y RESPALDADO POR     DIOS! (Ro.13:1 – Los jueces son autoridades establecidas y respaldadas por Dios)

  b). Si no se han casado… ¡HAGALO YA!  No casarse y vivir juntos es:

 – Desobediencia… (1 Co.7:1-11)

 – Fornicación… (He.13:4) ¡Es pecado! (1 Co.6:18-20)

 – Devaluar la institución del matrimonio… (¡Para sus hijos especialmente!) (Sal.78:5-8) – ¡Queremos que nuestros hijos sean mejores que nosotros, no peores que nosotros. No que hagan lo mismo o cometan los mismos errores que nosotros!

 

2. Honre a Dios y a Cristo en Su hogar, antes que nada y nadie…

  – Familiares… (“Por esto dejará el hombre a su padre y madre…”)

  – Trabajo… (Sal.68:6) – ¡Dios dijo que la familia era para los desamparados, no el trabajo! ¡Ud. puede conseguir otro trabajo… PERO NO OTRA FAMILIA!

  – Antes que a sí mismo… (Efe.5:28-29, 33)

  – Antes que a sus hijos… (1 Sa.2:29)  ¡Dios le quitó sus hijos a Elí, porque los había honrado más a ellos que a Él!

 

3. Honre su posición dentro de su matrimonio / hogar…

Cristo = Cabeza del Varón (1 Co.11:3)  ¡Hacen falta hombres que amen, teman y sigan al Señor Jesucristo con devoción para ser el ejemplo que sus familias necesitan!

Hombre = Cabeza de la mujer (Efe.5:22-24) ¡Hacen falta hombres que sean los líderes espirituales de su hogar, que dirijan a sus familias con sabiduría de Dios!

Mujer = La ayuda idónea del varón (Gn.2:18) ¡Hacen falta mujeres virtuosas que tomen el lugar que Dios ordenó dentro del matrimonio y el hogar – mujeres sujetas a sus maridos, que confíen y esperen en el Señor! (1 Pd.3:1-6)

Padres = La autoridad en casa (Efe.6:1, 4) ¡Hacen falta padres cristianos que críen a sus hijos como Dios manda, y no de acuerdo a las filosofías de este mundo perverso!  Que enseñen a sus hijos la Palabra de Dios, que instruyan a sus hijos en “Su camino”, que corrijan y disciplinen a sus hijos correctamente y con diligencia; que preparen a sus hijos para una vida de devoción y servicio a Dios (Jos.24:15)  ¡ESO ES UN MATRIMONIO HONROSO DELANTE DE DIOS!

Resultado = ¡Cuando los padres honran su matrimonio y honran a Dios en su hogar – Los hijos los honrarán a ellos! (Efe.6:2-3) – ¡Eso es lo que sucede como resultado de HONRAR NUESTRO MATRIMONIO!  ¡No deberíamos esperar que nuestros hijos nos honren, cuando nosotros no estamos honrando a Dios!

En 1 Samuel 2:30, Dios dijo: “…Nunca yo tal haga, porque yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco.” 

Conclusión: ¡Queremos honra, sin nosotros honrar… Así no funciona!  Dios dijo: “Honroso sea en todos el matrimonio” .  No solo es una declaración, es una expectación de parte de Dios para cada cristiano – ¡HONREMOS NUESTRO MATRIMONIO!

 

 

 

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